miércoles, 29 de septiembre de 2010

    "¿Por qué vuelves?" Le preguntaba tratando de mirarla a los ojos "¿Qué es lo que te ata a mi? Busca otra persona que desee tu compañía. En algún lugar, alguien querrá que llenes su alma como ahora inundas la mía. No te quiero, le repitió" 

      Ahora la había localizado. Se alojaba escondida en algún lugar entre su pecho y estómago. Había hecho su nido allí y no estaba dispuesta a marcharse, todo lo contrario, crecía y crecía. Sin embargo, no desistía en su empeño de sacarla fuera. Cuando la encontraron lo había conseguido. Un puñal la había ayudado a desalojar su tristeza. Ahora era feliz.

3 comentarios:

  1. Cuando el corazón se marchita ¿Con qué se puede resucitar? Urgarse el alma a veces es necesario, en otras ocasiones necesidad o miedo a crecer. Bonito micro.

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  2. Un puñal para sacar la tristeza... no se me había ocurrido, menos mal que últimamente no estoy triste :)

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  3. Ojalá la tristeza pudiera desalojarse tan facilmente. A veces se hace necesario convivir con ella y hacerla reir de vez en cuando para que no nos atormente tanto. Gracias por los comentarios. Besitos!!!

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