miércoles, 14 de noviembre de 2012

      Quienes la conocieron,  guardaban una imagen suya bien distinta a la triste estampa que ahora se paseaba ante sus ojos. Era una mujer esbelta, elegante, con unos andares despreocupados y algo provocativos. Sin embargo, en cuestión de poco tiempo todo cambió. Cuando el amor abandonó su cuerpo, el alma se le dobló como un papelito. Finalmente, sopló el viento y se la llevó. 

3 comentarios:

  1. Me gusta la imagen que has creado del alma, del amor como andamio del cuerpo. Me hace pensar que lo que no se ve, se ve cuando no está o que hay cosas, importantes, que están escondidas en la realidad que nos impresiona.
    En fin.
    Bonito.

    Una abrazo

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    Respuestas
    1. Sin amor somos solo eso, cuerpos, trocitos de carne y huesos. El amor es lo que nos da orientación, sentido. AMOR con letras grandes, no apegos, ni caprichos, sino amor a cuanto y quienes nos rodean.
      Otro abrazo para ti bicefale ¿Te pondre cara algún día? ;)

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  2. Pues a ver si vuelve un día de estos...
    Besos de papel

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